
Si te preguntas qué significa SCR, se trata de una tecnología que incorporan los coches diésel modernos para reducir las emisiones y disminuir las partículas contaminantes en los gases de escape. En este artículo descubrirás qué es exactamente el sistema SCR y cómo funciona.
¿Qué es el SCR?
La abreviatura SCR significa «Selective Catalytic Reduction», es decir, reducción catalítica selectiva. Esta tecnología tiene como objetivo neutralizar los óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos presentes en los gases de escape de los coches que son especialmente nocivos para la salud.
La técnica se desarrolló ya en los años 50 y fue inventada por la empresa estadounidense Engelhard Corporation, que más tarde se integró en el grupo BASF. Los catalizadores SCR se utilizan en numerosos ámbitos: además de los coches, se emplean en otros vehículos del transporte (trenes, barcos), en instalaciones industriales y en muchos otros sectores.
¿Cómo funciona el sistema SCR?
El sistema se basa en un catalizador SCR. Para reducir las emisiones contaminantes, es necesario que se produzcan ciertas reacciones químicas en su interior. Para ello, se inyecta en el catalizador una solución compuesta por dos tercios de agua y un tercio de urea.
Dentro del catalizador, se produce una reacción química que descompone los óxidos de nitrógeno (NOx) presentes en los gases de escape en agua y nitrógeno, reduciendo así la contaminación por partículas finas hasta en un 90 %.
Un factor clave para el correcto funcionamiento del sistema SCR es que los gases de escape alcancen la temperatura adecuada. Por ello, los fabricantes se aseguran de colocar el catalizador en la zona del sistema de escape donde se alcanza la temperatura óptima.
¿Es obligatorio el sistema SCR en los coches diésel?
La legislación no obliga a instalar un sistema SCR. Sin embargo, en los vehículos modernos resulta casi imprescindible, y la razón es la normativa Euro 6 diésel, vigente desde 2014. Los coches nuevos solo pueden venderse en el mercado europeo si cumplen con límites muy estrictos de emisiones, algo difícil de lograr sin la tecnología SCR.
También es posible instalar un sistema SCR en vehículos diésel ya existentes. Existen kits SCR específicos que pueden instalarse a posteriori. Aunque supone un coste, puede ser muy útil, especialmente en modelos recientes, ya que permite evitar restricciones de circulación para coches diésel en los centros urbanos si la modificación se registra en el permiso de circulación.
Estructura del depósito de urea
Para que el sistema SCR funcione correctamente, es fundamental inyectar la cantidad correcta de urea. Por ello, los vehículos cuentan con un depósito independiente donde se almacena este fluido. Algunos aspectos importantes:
- Al igual que el depósito de combustible, los coches tienen un indicador en el salpicadero que avisa cuando el nivel es bajo.
- Si conduces con el depósito vacío, el motor seguirá funcionando, pero la reducción de emisiones no se producirá, por lo que no se debería circular en esas condiciones. Además, se puede experimentar una disminución del rendimiento del motor.
- Por lo general, el depósito tiene capacidad suficiente para recorridos largos y está diseñado para que no sea necesario rellenarlo entre revisiones.
- En algunos modelos, la autonomía puede ser inferior a 15 000 km, especialmente si se exige mucho al coche, como al remolcar un remolque o circular a alta velocidad durante largos periodos. En estos casos, será necesario reponer el líquido antes.
- Este fluido es sensible al frío: a temperaturas inferiores a -11 °C puede congelarse. Para evitarlo, los coches cuentan con un sistema de calefacción específico, que mantiene el líquido fluido y permite que la reacción química en el catalizador se realice correctamente.
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